Bienvenidos a la web la ciudad de Caleta Olivia, puerta de entrada en la zona norte a la provincia de Santa Cruz, que se llega desde la Ruta nacional Nº 3. *

Según versiones éste era el nombre de la única dama de la tripulación y esposa del capitán. Ya por ese entonces existía en el lugar aproximadamente una docena de viviendas, con una población aproximada de cincuenta personas.

Por decreto de carácter general del 11 de Julio de 1921, el Poder Ejecutivo dispone que la Dirección de Tierras del Ministerio de Agricultura previera reservas para la formación de pueblos en Territorio Nacional entre los que se encontraba Santa Cruz, señalándose a Caleta Olivia, entre otros.

Los pobladores de éste lugar debieron soportar un sin fin de dificultades, por ejemplo la falta de combustible, agua, luz, la vida por lo tanto era muy difícil.

El 3 de Junio de 1922 se crea la dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (Y.P.F.) acontecimiento que repercute favorablemente en Comodoro Rivadavia (donde se encontró petróleo el 13 de Diciembre de 1907) y como consecuencia en Caleta Olivia. De aquí en más esta ciudad comenzó a vivir una nueva etapa. Pero antes de comenzar a describir la misma cabe mencionar una acotación:

Caleta Olivia crece paulatinamente, en virtud de ello y en diferentes años se inician gestiones, que mas tarde se concentrarían para el trazado del pueblo, entregándose en propiedad tierras a diferentes familias radicadas en el lugar.

Esta ciudad comienza a modificarse junto con su crecimiento, de simple puerto intermediario pasará a ser una ciudad con movimiento propio, todo ello como consecuencia de la radicación de capitales que a partir de 1943 se instalarían en la localidad entre ellos Y.P.F, quien sería el principal gestor de este crecimiento poblacional incipiente.

Pero antes de ese año, y teniendo en cuenta los resultados negativos obtenidos por ésta empresa en los trabajos de exploración aproximadamente en 1943, se resuelve estudiar el suelo de Cañadón Seco, obteniéndose óptimos resultados, el 26 de Junio de 1944, en el Pozo O-12 a una profundidad de 1613 mts.

El descubrimiento del petróleo trajo aparejado el asentamiento y diversos servicios. En esos años son las creaciones del hoy Barrio Parque, Barrio Viejo, y la construcción del lote de pabellones para el personal soltero de la empresa y posteriormente el barrio nuevo enclavado en las cercanías del entonces centro comercial.

Cuando la población crece, también crecen sus actividades, si bien existió un destacamento de Policía recién en 1907, se constituyó la comisaría, inaugurándose su actual sede en 1960. En el año 57’, 58’ (Al decir de la señora Fernández, una de las primeras pobladoras) fue su familia quién inauguró el primer cine que tuvo Caleta, que fuera construido sobre un terreno bastante grande en pleno centro de la Ciudad (actual Galería Fernández) propiedad de esta misma flia. siendo también los propietarios de el primer Hotel, llamado “El Progreso”, actualmente se puede apreciar la construcción modificada que hace años ocupara el viejo Hotel (frente a el Camping Municipal), hoy jardín de Infantes).-

Creditos a quien corresponda…

Caleta Olivia no tiene “certificado de nacimiento”.No hay un decreto fundacional, sólo la decisión del capitán del vapor Guardia Nacional,GUTTERO, que al fondear en la zona la denominó con el nombre de su amada esposa: OLIVIA. Noviembre de 1091 marca el lento inicio de esta población, que según el censo de 1947 tenía solamente 161 habitantes, cifra que en igual lapso de tiempo (1947-1991) ascendió a 27.896, para llegar a los 95 años con una población estimada en 34.500 almas. Nada ha sido fácil en Caleta Olivia , el “Oro Blanco” fue suplantado por el “Oro Negro”; los dos fueron factores fundamentales en su economía.

/* Informacion suministrada gentilmente por la secretaria de turismo de la M.C.O. */


UN POCO DE HISTORIA


A fines del siglo XIX, bajo el estímulo de las leyes especiales del gobierno nacional, comenzó el interés por la región austral, que sería con el correr de los años y por el trabajo de verdaderos pioneros, una de las zonas más ricas del país: la Patagonia.
Corría el año 1898, y el entonces presidente de la Nación, general Julio Argentino Roca, quien asumía por segunda vez la presidencia, dispuso solucionar una de sus principales preocupaciones: el problema limítrofe con Chile.

Así, como parte de la política de conquista e incorporación de los territorios nacionales y también por razones de soberanía, como consecuencia de las continuas incursiones de habitantes chilenos, en el año 1899 el presidente de la Nación dispone la extensión de la línea telegráfica desde Río Negro hasta Cabo Vírgenes, en el extremo sur de la provincia de Santa Cruz.

El gobierno nacional se dedicó de lleno a proyectar e iniciar trabajos de infraestructura básica de comunicaciones ferroviarias, marítimas y telegráficas en la Patagonia.

Esta política contribuyó a la radicación en la Patagonia de aldeas debido a la necesidad de contar con desembarcaderos de materiales propios para la obra, así como también de abastecimiento para el personal.

Cada sección de línea sería entregada por lo menos cada 100 kilómetros y se consideraría como concluida desde el día en que la Dirección General de Telégrafos recibiera el primer telegrama.

La construcción de esta línea no fue tarea fácil. Se trataba de llevar el progreso de aquel sistema de comunicaciones a lugares remotos, y cruzar con la línea de postes y de alambre lugares por donde nunca había transitado persona alguna.

El encargado de esta ardua empresa fue el ingeniero don José Olivera, el inspector y jefe constructor de líneas más capacitado que recorrió nuestras estepas plantando millares de palmas y tendiendo millones de metros de alambre.

A fines de abril de 1901 las obras avanzaban penosamente hacia Comodoro Rivadavia. Ese año el otoño y el invierno se destacaron por su crudeza. Noticias de la época comentaban que el personal de las obras encontraba obstáculos insuperables ya que tenía que efectuar sus trabajos entre la nieve, pero confiaban que pronto los hilos estarían instalados hasta Rada Tilly si no descargaba otra gran nevada.

El vapor de la Armada «Guardia Nacional», bajo el mando del teniente de navío Ezequiel Juan Julio Guttero, tenía a su cargo la tarea de desembarcar los materiales para la construcción de la línea telegráfica en bahía Lángara.

Cuando el navío arriba al lugar y reconoce toda la bahía en lancha a vapor se encuentra con la imposibilidad de atracar con ninguna clase de embarcación debido al placer de piedra que bordea toda la playa, por lo que resuelve zarpar y recorrer la costa hacia el lado de bahía del Fondo, ubicada frente al cerro Pan de Azúcar para encontrar un desembarcadero.

Las condiciones climáticas y marítimas no le permitieron avanzar, por lo que el navío tuvo que fondear en la costa y su tripulación enfrentar sobre la máquina la adversidad de la noche que acaeció.

El día 26 de mayo de 1901, reconociendo la costa, el teniente de navío Ezequiel Guttero divisa un paraje abrigado entre dos restingas a pocas millas de punta Murphy en el golfo San Jorge, que resultó ser una caleta pequeña pero muy abrigada y profunda que permitió en muy buenas condiciones realizar el desembarco de 800 palmas y 700 rollos de alambre.

Este fue el primer marino que reconoció nuestra caleta. Según versiones generalizadas, Ezequiel Guttero bautizó a esta caleta con el nombre de Olivia en homenaje a la única dama de su tripulación en el viaje. Pero ésta es una versión que nunca se ha podido comprobar ni refutar.

Avanzando con la obra del tendido de la línea telegráfica, el ingeniero Olivera, al retirar el cargamento en Caleta Olivia que le dejó el buque “Guardia Nacional”, premió la corazonada del teniente de navío Guttero y estableció allí su oficina.

Junto a la casilla de correos y telégrafo se levantaron las barracas para el contingente de recién arribados y se conformó de esta manera el primer caserío.

En junio de 1901 quedó oficialmente inaugurada la línea telegráfica en Comodoro Rivadavia, Chubut. Finalmente, el 20 de noviembre de 1901, el Ministerio del Interior autorizó a la Dirección General de Correos y Telégrafos para librar al servicio público la oficina telegráfica denominada “Caleté Olivié”.

Muelle de Caleta Olivia